De qué proporción es el ilegal bloqueo a Cuba y el efecto adicional por el cotidiano “refuerzo” (constantes “sanciones” de la despótica Casa Blanca), que expertos en derechos humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) advierten y subrayan (de forma extemporánea, porque esta tiránica agresión acumula más de seis décadas) que la comunidad internacional debe actuar de inmediato para evitar que la mayor de las Antillas se convierta en “una Gaza silenciosa”, es decir, un genocidio promovido por el gobierno estadunidense (con sus 14 presidentes en esos sesenta y pico de años; de Dwight D. Eisenhower a Donald Trump, incluidos sus dos periodos). En ese periodo, Cuba ha permanecido sitiada y en alerta máxima por las constantes cuan brutales agresiones de Estados Unidos (convalidadas por buena parte de la comunidad de naciones, que si bien apoya a la isla y, desde 1992, vota a favor del fin del ilegal bloqueo, en los hechos no trasciende su discurso, porque se agacha ante la Casa Blanca). En ese periodo, han sido enormes los costos sociales y económicos para los cubanos (de estos últimos se han hecho cálculos por cientos de miles de millones de dólares), pero no en lo político, porque el ilegal bloqueo y cada agresión adicional (las constantes “sanciones”) sólo han fortalecido su decisión de mantener una patria soberana y digna. “expertos en derechos humanos de la ONU instaron a la comunidad internacional a actuar con rapidez para evitar que Cuba se convierta en una ‘Gaza silenciosa’, como consecuencia de las sanciones impuestas por Estados Unidos, en momentos en que el gobierno de Trump reforzó su bloqueo e impuso nuevas medidas coercitivas a cinco entidades de la isla y a ocho personas que, aseguró, sin presentar pruebas, ayudan a La Habana a adquirir armas y mantener relaciones con ejércitos extranjeros”. Algo más: “Washington recrudeció en enero el bloqueo económico que mantiene contra la isla desde 1962, con un cerco petrolero y otras medidas coercitivas que han agravado la situación económica y provocado una grave escasez de alimentos, medicinas y frecuentes apagones en todo el país. Los alimentos nunca deben utilizarse como instrumento de presión política; las medidas que privan deliberadamente a una población de los medios para sobrevivir atentan contra las garantías más básicas del derecho a la vida y menoscaban la esencia de la dignidad humana; el gobierno de Estados Unidos debe poner fin a todas las amenazas y actos hostiles contra la soberanía de Cuba y revocar todas las medidas que ha impuesto a la isla y que son contrarias al derecho internacional; el Consejo de Seguridad y la Asamblea General deberían abordar urgentemente estas amenazas como una cuestión de paz y seguridad internacionales; para millones de cubanos, conseguir agua y comida, desplazarse de un lugar a otro e incluso dormir se ha convertido en un desafío cotidiano; la energía, el transporte, el riego y los servicios básicos están fallando; esta situación afecta de manera desproporcionada a mujeres, niños, personas mayores y otros grupos vulnerables”. Sin embargo, a lo largo de esas seis décadas y pico, la propia ONU ha fingido demencia sobre la permanente agresión a Cuba (igual que sobre la “cuestión” palestina y el genocidio en Gaza, ha mantenido impune al sionismo y a su más reciente cabeza visible, el hampón Benjamín Netanyahu), por lo que igual de urgente es que las naciones representadas en la ONU, y que año tras año votan a favor de Cuba y contra el ilegal bloqueo, pasen del discurso a los hechos y actúen en consecuencia. Y los cretinos del gobierno estadunidense (sin importar quién ocupe la Casa Blanca) repiten como pericos el falso discurso, como el más reciente, el impresentable cuan histérico Marco Rubio, quien, sin prueba alguna, grita enloquecido: “Cuba patrocina el terrorismo, espía a Estados Unidos, arma a radicales violentos de izquierda, difunde una ideología marxista perniciosa y sirve de base para Rusia, China e Irán a sólo 145 kilómetros de nuestras costas. Washington no tolerará que un Estado canalla albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas hostiles en nuestras fronteras”. Entonces, dejen vivir en paz a Cuba y a los cubanos; fuera manos gringas, fin del bloqueo y mayor congruencia de la comunidad de naciones. Las rebanadas del pastel La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones informa que faltan de vincular a la CURP 51.5 por ciento de líneas de celular. Bien, pero con Telcel es imposible el registro en línea, especialmente ahora que para algunos números el plazo vence en una semana. ¿Entonces?