El comercio informal se ha desbordado en Paseo de la Reforma pese a que las autoridades prometieron liberar la zona. Durante los festejos por Día de Muertos, los andadores lucen repletos de vendedores. Algunos ofrecen accesorios luminosos alusivos a la temporada, como diademas con calabazas o adornos de flores de cempasúchil; otros venden alimentos que preparan en carritos y anafres. La presencia de puestos y tendidos obstaculiza el paso de los transeúntes, por lo que algunas personas deben continuar su trayecto sobre el arroyo vehicular. Los vendedores también invaden las bancas destinadas a paseantes y las usan como parte de su infraestructura, sin dejar que otras personas las ocupen, ya que las cercan con sus productos. Además, se colocan debajo de los arcos luminosos que conforman el espectáculo de luces inaugurado el lunes por el Gobierno de la Ciudad. "No se puede ni caminar bien, parece un tianguis y todavía se enojan si les dices que se quiten. No deberían estorbar; que le digan al Gobierno de la Ciudad que les dé lugares, no entre la gente, es peligroso", reclamó Vera Díaz, habitante de Miguel Hidalgo que asistió a pasear a Reforma con sus hijos y nietos, pero decidió retirarse. "Ponen lucecitas, flores, las atracciones para que uno venga a ver, pero no piensas que está así de feo, sin que puedas pasar tranquilamente. Hay que estarse cuidando que no te quemes, no pisar sus productos; así no se puede ni disfrutar", lamentó. A mediados de 2025, el titular de la Secretaría de Gobierno, César Cravioto, y la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, minimizaron las quejas vecinales por la obstrucción del paso peatonal en Reforma y afirmaron que ordenarían la zona para evitar que comerciantes se instalaran.